domingo, 6 de septiembre de 2015

Todo o nada

- ¿Tu crees en el amor?...
- En verdad no es cuestión de fe, no es una religión o sugestión, yo sentí algo muy fuerte y asumí que era amor, así que sí, yo creo que uno si puede amar. 

El problema es que se necesita mucho tiempo para lograrlo, es como jugar poker mientras tomas, al principio apuestas poco, tratas de contar cartas, piensas las cosas. Pero el trago sigue llegando a la mesa y no quieres que vean que estás contando cartas, entonces toca seguir tomando... Tomas y tomas hasta que ya las fichas no parecen tan valiosas, subes apuestas, te encomiendas a la suerte como si no supieras que la casa gana, así no sea BackJack... La casa no es ella, ni tú... Y apuestas y te ríes, la adrenalina corre por tus venas, ganas una, dos, tres veces, tocas el cielo y te comes el mundo, eres un profesional, eres perfecto, eres un All In y... Caes. Ganaste mil veces, persiste una, eso es suficiente, lo perdiste todo. 
Al día siguiente te despiertas con guayabo, lo recuerdas, estás en quiebra. No sólo es físico, es mental, te ganaron en tu juego... Así que pides ayuda, necesitas sobrevivir, llamas a tus amigos que te pagan algo que te deben o te regalan algún dinero mientras acaba el mes, pasas hambre y frío, sabes que hiciste algo mal pero se sintió tan bien... Algunos te prestan buscando que les debas algo, te das cuenta quién es quien, no sólo perdiste plata, también gente. Perdiste el doble. 
Pasan los meses, te levantas, ahorras, sabes que ya tienes para algunas fichas, está bien, aún no las vas a apostar, no tienes la confianza, tienes miedo. 
Pagas deudas, vuelves a salir con tus amigos, hablan, ríes poco, pasa el tiempo, ríes mucho...
Tienes recuerdos de esa noche, sientes nostalgia, rabia, alegría. Te vuelves más sabio, más sensato, lo tienes bajo control. 

Un día alguien propone una partida de poker, tal vez no asistas, corres, no eres tonto, eres invencible. Sigues tu vida, vuelve a pasar, una segunda o tercera vez, ya no recuerdas cuantas veces dijiste que no, te dan ganas, sólo una partida, sólo una ficha... Apuestas una, dos, tres, no tomas, no ganas, no pierdes. Crees que puedes controlarlo, vuelves, apuestas una, dos, tres... No tomas... Sí tomas... Crees que el trago fue el problema... Una cerveza, dos, tres, más fichas, más tiempo, más juego... Y en menos de nada estás borracho, apuestas y apuestas, tal vez te retires pero eventualmente caes y sonríes porque caíste, eso hace el trago, te hace sonreír... Y lo apuestas todo ¿Que tal esta vez ganes? 

- Es como si me preguntaras si creo en que se puede estar borracho 

Es que amar es algo para siempre. 

Lu

viernes, 4 de septiembre de 2015

Cocodrilos temporales

El tiempo perdido no se recupera... Pude regalarte un segundo de mi vida para mandarte una sonrisa, tal vez no habría cambiado la tuya, es sólo un deseo egoísta para no sentirme mal...

No sé como hay gente que carga culpas más pesadas. En retrospectiva no eramos los mejores amigos, pero te conocí...

¿Alguna vez pensaste que 4 años después ibas a tomarte un café conmigo en Holanda para luego despertar?

Si sirve de algo, yo te habría cuidado... Ya no sirve de nada.

Lagrimas de cocodrilo.

Belcebu

domingo, 23 de agosto de 2015

El agua, como todos.

Estoy convencida de que algún día vamos a volver a encontrarnos y al tiempo estoy convencida de que nunca nos vamos a volver a ver... Es extraño... Ya ni lo intento, sólo quiero saber a que velocidad debo vivir para que eso pase y deje de pasar...

5 cm/s es una película (秒速5センチメートル Byōsoku Go Senchimētoru) de Makoto Shinkai que nos recuerda que el peso de la vida se viene encima y nos rompe los planes... Es de esas películas que nos tocan el alma y nos hacen querer abrazar a la gente que nos rodea, gente que nos quería o que nunca nos quiso, que se preocupo o que simplemente nos usó, abrazar al que sea para no ser el que termina en un bar, sin esperanzas, sin vida.

Todos queremos, todos quisimos y todos soñaremos, si dejamos de soñar, morimos. 


De la película 5cm/s
Ya ni lo intento, ya no trato de no pensarlo, cuando dejé de pensarlo se hizo más fácil y me queda un camino infinito por recorrer y olvidar se me daba bien (ahora no). 
El tiempo lo es todo, porque el agua no es agua por si misma, el agua es del aire que la mueve, la gravedad que la arrastra y el tiempo en el que fluye... 

... El agua, como todos... 

- Lu 


miércoles, 8 de julio de 2015

Es inquietante

Sofía aún vivía una vida triste, aún se lamenta cada vez que puede y aún se hunde en ese lodo fangoso repugnante a la que la consciencia la empuja cada vez que lo piensa... Pero Sofía pocas veces se sienta a pensar en las ventajas.

Perder al amor de tu vida no es lo mismo que perder a tu marido/novio/pareja estable. Posiblemente Sofía se case dos veces, tenga 40 novios en su vida y viva con tres de ellos, pero está convencida de que el amor de su vida era aquel de la camioneta negra y disfraz de Hades. 

Para ella es una típica tragedia griega, para el resto es una bendición; Sofía no va a volver a enamorarse, no va a sentirse sola ni a sentir necesidad de estar junto a algún idiota, Sofía lo puede todo. ¿Qué pasa cuando la persona que lo puede todo, ya no puede? Eso ni Sofía lo sabe.

A veces las personas a las que juzgan como desalmadas son las más sensibles o diminutas... Sofía jamás pensó sentirse así otra vez, es inquietante lo que hacen las hormonas, es normal lo que hace el tiempo.... Es inquietante el tiempo.

Sólo hay que darle tiempo a las cosas, ya pasaron 7 años desde que lo perdió, pero no se tiene un amor de la vida, no sólo uno, no sólo dos... Todo es cuestión de tiempo.

Hoy Sofía enfrenta al tiempo, es maravilloso lo que hizo con ella.

Belcebú


viernes, 3 de julio de 2015

Estoy retrocediendo al rededor de 10 años en mi vida para darme cuenta que lo que hace 10 años creía correcto, hoy lo vuelvo a creer correcto. 

No puedo recordar a que edad perdí el rumbo. 

sábado, 23 de mayo de 2015

Las cosas que nadie sabe

Las cosas no son para siempre por sí solas, al menos no igual. Las cosas no dejan de fluir, no se estancan, tampoco se congelan como en las fotografías.

Es natural que las cosas cambien. Pero también es natural que las personas que necesitan gafas mueran, pero ese no es el caso. También es natural esforzarse, buscar soluciones y conservar las cosas que se quieren -que nunca son muchas-. 

Nadie sabe que sigue, ni que le espera, pero hay personas que lo intentan. Personas que se esfuerzan por mantener las cosas... Toca ceder un poquito y apostar tiempo, pero ¿para qué está el tiempo si no es para apostarlo?

Tal vez nos quedemos aquí, porque es el único punto medio que tenemos por ahora. Nosotros nos vamos a quedar aquí, y después nos vamos a ir. 

Esos planes de la mañana me inquietan. 

Nosotros lo vamos a intentar. 

Lula


viernes, 24 de abril de 2015

Un recordatorio.

Sólo yo sé que se levanta todos los lunes a las 6 de la mañana para acompañarme.
Sólo yo sé lo que se esfuerza por hacerme reír y cambia las historias para que me parezcan más graciosas.
Sólo yo sé que las noches que llego cansada del trabajo me recibe con comida que él mismo preparó. 
Sólo yo sé que a veces me tiene café -cuando sabe que debo trasnochar- y que se queda dormido en el sofá hasta la 1 de la mañana acompañándome cuando digo que me siento sola.
Sólo yo sé  que hace mercado para mi. 
También sé que espera a que llegue para contarle a alguien lo que siente, y que es ese tipo de cosas que sólo compartimos los dos, porque no habla con nadie.

Sólo yo lo he visto asustarse al despertar después de soñar que no lo quiero. 
Sólo yo lo he visto sentirse sólo e impotente. 
También lo he visto bailar en la ducha, cuidarme la fiebre aún cuando él también está enfermo y despertarse cada hora a tomarme la temperatura.
Sólo yo lo he escuchado cantar canciones de su autoría y llamar ambulancia de "personitas".

Sólo a mi me ha prometido defenderme de los lobos y evitar los inviernos.

Sólo él sabe de que canto.
Sólo el me entiende cuando balbuceo.
Sólo él sube a revisar que no esté dormida, me quita las gafas y me pone una cobija.
Sólo él me ofrece su saco empapado porque mi camisa empapada no me protege del viento.
Sólo con él puedo comer hasta sentirme mal y después dormir juntos.


Sólo yo sé lo que se siente levantarse media hora antes para hacerle el desayuno.
Sólo yo puedo robarle papitas.
Sólo yo puedo levantarlo para que se bañe conmigo así no tenga nada que hacer el resto del día.
Sólo yo puedo hacerlo sentir obligado a  viajar media ciudad porque no quiere que me vaya sola.
Sólo yo puedo obligarlo a ir a un criadero de aves aún cuando las odia.

Hay muchas cosas que son sólo de los dos y es increíble que hoy tenga que escribirlas, supongo que todos necesitamos un recordatorio.


Si sólo yo sé estas cosas, ¿por qué habría de escuchar a todos quienes sólo saben los pereques de los dos?

Lu

Lejos

Volvió a leer el cuento corto. Ya lo sabía de memoria, pero le gustaba vivir en una vida que no era de ella. Cerró los ojos y se imaginó all...