lunes, 30 de junio de 2014

Temporadas

Estoy feliz... Estoy rodeada de gente que sólo quiere pasarla rico, cervezas, cigarrillos... Pero no quiero convertirme en ellos. 

Ser trascendental le quita alegría a la vida , le quita ese hermoso importaculismo, pero ser superficial le quita vida a la vida y cariño a las sonrisas. La cuestión es que uno sólo puede escoger un bando, no dos, porque en este juego es uno contra uno. Entonces uno debe elegir entre ser un importaculista, cerrarse y querer a dos o tres o ser pasional, estúpido y sincero, exponerse a que lo vuelvan mierda pero querer de verdad, aferrarse y encontrar esas cosas invaluables que no se notan a simple vista. 

No es fácil, y no es posible ser los dos. Un importaculista no disfruta las palabras de los demás porque los significados no existen, pero para un lunático hasta la luna tiene un significado más allá de los satélites. Si un importaculista encuentra algo lindo lo apreciará en forma pero no en fondo, un lunático lo amará  tanto que le dolerá. Y no hay extremos, o amas algo o no, o amas los amaneceres de excesos porque te dan esperanza de que todo va a ser mejor o te ahogas en alcohol y no lo notas. 

Buscar un intermedio es ridículo porque es ridículo querer a medias a alguien que te hace sonreír. Y en un mundo donde si los términos medios son engañosos, los extremos son la peor solución. Así como no puedes querer a medias tampoco puedes poseer, no puedes adueñarte de una sonrisa o de un suspiro, porque corren libremente, son como el agua en las manos, la sientes pero se escapa entre los dedos y se lleva consigo la calidez. 


http://www.melinalitauer.com.ar/pinturas-serie-inocencia/lunatico.php

No son los extremos, no es el punto medio, entonces toca elegir, o lunático o importaculista, ninguna es perfecta; El lunático  quiere mucho, sin frenos, sin restricciones y va a toda velocidad por pistas que él sólo ha creado, como consecuencia debe estrellarse con realidades ajenas y luchar por demonios prestados. El importaculista  no tendrá jamás este problema porque sus autopistas no son de la ridícula y resbalosa sustancia de la que están hechos los sueños, su autopista es de concreto y sabe de otras realidades, pero el importaculista  no tiene razón para acelerar, no tiene por qué ir a toda marcha porque no tiene nada para conservar, porque viaja por ahí sin ataduras y sin fotos, sin alguien a quien acudir en momentos de tristeza. 

Una vez el lunático  se estrella se sentirá sólo, esa sensación es dolorosa. Por otro lado el importaculista  está acostumbrado, no le duele nunca, o le duele todo el tiempo... Esa esencia invisible que hace las ilusiones difusas se le escapa de sus realidades... El lunático acaba de describirla como dolorosas. 

¿Y si uno quiere algo bonito alguna vez y ya no puede tenerlo? o ¿Si se quiere una vida vacía y debe pedirla prestada porque perdió la propia?. Entre las dos debe haber un límite de saltos, cuando se pasa ese límite te quedas del lado que te tocó. Puedes estar perdiendo esencia, sexo o sonrisas sinceras, puedes estar perdiendo para siempre, puedes estar no ganando nada… Puedes estar perdiendo. 

Y no hay termino medio porque las cosas bonitas se cuidan o se botan, dependiendo de su utilidad, pero no se mantienen guardadas en cajas apiladas. O se es lunático o se es importaculista pero jamás los dos. O podemos pasar una temporada en la luna y otra en el culo… Y siempre sentirnos mal porque no estamos del otro lado. 

- Lu 

martes, 20 de mayo de 2014

Crayones Azules

A veces simplemente nos volvemos vagos, idiotas, y somos felices así… Es sólo cuestión de sonreír y no pensar, pensar es malo, el que piensa pierde, pensar duele… Ocho de cada diez veces es porque pensamos demasiado, una de cada diez porque no lo pensamos, otra de cada diez es porque realmente duele. 

Tal vez estamos mal, tal vez leer no importa, el sexo es el centro del universo, las drogas son alimento y las tetas necesidad. Tal vez estoy mal, el resto del mundo está bien y no hay nada que pensar. 

Debo admitir que trato de volverme banal y hablar de temas estúpidos e inaportante con gente estúpida e inaportante… El sexo también es un tema inaportante, hablar de sexo no los hace más inteligentes, liberales o modernos, es inaportante porque es una descripción de acciones que nos dan placer, nada diferente a burlarse de alguien más, trabarse o en los casos más deplorables: Comprar ropa. 

Se puede ser feliz si no se va contra la corriente, si se sigue al Gran hermano, si se toma Soma y no se puede ver. Se puede ser feliz en la ignorancia o el importaculismo… ¿Saben lo difícil que es para alguien que no se siente parte de esta época adoptar esas impresiones?. No tengo miedo a hablar de sexo, pero no todo es "tetas, culos y doble penetración", me gusta el fútbol pero no me voy a hacer matar por un equipo, tengo Twitter pero mis verdaderos amigos no se hacen a punta de tuits, considero que la música de ahora es basura aunque algunas bandas me gusten y que el amor está sobrevalorado al igual que la guerra.

A veces me preocupo por aprender cosas nuevas, hablar con gente que me enseñe, amo la gente que me enseña… Y se interpone el sexo. Un amigo me dice que el poder de las tetas se paga caro, ni siquiera tengo unas tetas tan grandes, son promedio y no tengo culo, pero las ganas de hablar sobre sexo están ahí, eso o un puto smarthphone. Por ejemplo, le pedí a alguien que me enseñara sobre un tema interesante para mi y cuando le quité la cara dejó de enseñarme. No me considero una delicia, para mi estoy bien, pero no para hacerlos pensar en sexo 24/7. La culpa no es de ellos, es la publicidad que los satura de sexo, les llena la mente como si fuera un recipiente que al abrirse derramase el líquido del que sólo brota publicidad vacía e inaportante. 

Mis conversaciones saltan de "Me comí a alguien" a "mi fetiche es" incluyendo el "Yo si me lo comería"… Ya no se habla de libros, música, teatro, cine que valga la pena y menos de avances científicos, guerras, pobreza mundial o la alerta declarada por poliomielitis. Saben que la poliomielitis tiene cura, se llama DINERO, si se invirtiera más dinero en vacunas gratis en África esta alerta no existiría, pero no hay plata porque Lionel Messi en el 2013 se ganaba
16 millones de euros y ahora, en el 2014 hay que aumentarle unos cuantos millones más. Pero no importa, siempre tenemos el sexo, el fútbol y la ropa par olvidar cosas como estas.

Estoy cansada, soy poco tolerante a la gente inaportante, me voy a meter un crayón azul en la nariz como le hicieron a esa mano de votantes imbéciles antes de entrar a las urnas. 

- Lu

lunes, 14 de abril de 2014

CupCakes

"Si uno lo piensa, no era tan grave. Era sólo un idiota con casi el doble de la edad de Sofía, altamente inmaduro buscando enredar a una niña chiquita"... Eso es lo que pienso cuando estoy triste. Con ese pensamiento he aprendido a dejar las cosas así. 

Nadie se muere de amor, nadie extraña a nadie eternamente y nadie siente culpa por siempre… Él se murió porque Alexa lo vendió, porque quería su dinero, porque le gustaba usarlo. Yo me siento culpable porque Alexa también me usó a mi, al igual que Arturo. 

Mi gadejo es algo más que eso, es tal vez una mezcla de fechas, sentimientos y cosas incompletas. Mi gadejo es mirar a la montaña y pensar que no sé que hacer, que tengo miedo, que estoy sola. 

La soledad nunca me ha importado, no me molesta y me es necesaria casi todos los días, hoy no. 

Cumplir años es difícil, sólo puedo pensar en la gente que perdí y en la gente que no está para mi. Hay momentos en los que simplemente pasa el tiempo y uno no puede entender la razón por la que alguien es valioso, no puede recordar porqué podrían apreciarlo, no puede sentirse bien. 

Creo que ese gadejo es falta de trago, falta de cerveza, vino y ron… Falta de fumar, falta de algo así. Es falta de pastillas anti depresivas y ácidos de elefantes rosados, ese gadejo es estar sobrio en el cumpleaños, eso es todo… Por eso la gente celebra, para no estar consciente en fechas que posiblemente nos hagan miserables y nos trituren el cerebro.

En realidad no es una fecha importante, estoy un año más cerca de morir y un año más lejos de cumplir mis metas. Aún así la gente me felicita, ese debe ser mi gadejo. 

Este año ha sido especialmente duro, he estado a punto de cobrar la herencia de Arturo varias veces, sin olvidar las amenazas de Alexa, no soy capaz… Tengo poca motivación y cero resultados en mis esfuerzos… Para esta época debía estar lejos de aquí y estoy pensando en irme sólo a ese pueblo a recordar la vida fácil que me ofrecieron las pepas, los porros y el alcohol…

Hoy me compraré un CupCake y trasnocharé con RedBull y CocaCola. Al CupCake le pondré tu nombre. 

- Sofía.  


miércoles, 5 de marzo de 2014

El circulo cromático de los daltónicos

Mentir es una definición simple en contextos complicados. 
Decir o manifestar lo contrario de lo que se cree, sabe o piensa. - RAE

En realidad es una defección fácil, es ausencia de la verdad…Lo complicado son sus contextos, sus sabores, sus matices y lo peor de todo; sus consecuencias. 

Las personas que dicen que no pueden mentir son las más mentirosas, son un grupo de gente que se jura superior a nosotros - los honestos mentirosos- porque tienen esta política de decir lo que consideran verdad y acomodar sus consideraciones para que entren en este paradigma. Eso es ESTÚPIDO. Mentir está en la sangre, en la piel, hace parte del desarrollo de la personalidad. 

Mentimos al despertarnos, al contestar el teléfono, al escribir, al sonreír… Mentir es normal en algunos contextos, pero ¿Qué define el contexto de la mentira?

Cuando era muy pequeña mis padres me inscribieron a clases de teatro, era una persona extrovertida y sociable, en algún punto todo cambió y la gente empezó a abrumarme con su infinita estupidez y ganas de hacer parte de un grupo social. Pero de esa experiencia infantil adquirí uno de los dones más grandes de la vida: Ser buena mentirosa. He probado que puedo mantener mentiras inimaginables por años, mentiras de tamaños descomunales. El problema de estas mentiras es que son condicionadas, a mi no me hacen daño, son mentiras que no me van a rebotar en la cara y a romperme la nariz, son mentiras que si se descubren sólo me van a generar un cambio minúsculo y tal vez una incomodidad pasajera, son mentiras ajenas. 

Actualmente trabajo en modificar verdades, decir mentiras y modificar verdades es diferente. Decir mentiras es inventar, innovar, crear. Por otro lado, modificar verdades es tomar un hecho real y moldearlo pacientemente en el cerebro para que no haga daño, para que no se clave como una daga en las neuronas y deje cicatrices del tamaño del cráter de Chicxulub, modificar las verdades es un proceso lento, complejo y doloroso. 

Independiente de mi pobre talento para modificar verdades está el de decir excelentes mentiras. Las mentiras fluyen a través de mi cerebro, se deslizan por mis labios y seducen oídos extraños escuchando versiones convenientes de mis fantasías. Entonces me doy cuenta que mentir es fácil para mi… ¿Y si lo es para todos? 

El contexto de la mentira no es blanco y negro, tiene una escala de grises tan variada que raya con lo cromático y es totalmente relativo. Hay personas que ven más blancos, otras ven más negros, otras no ven nada. Cualquier persona que me conozca sabe que soy daltónica en ese aspecto, para mi no existen matices, formas ni texturas, sólo comodidades, por lo que para mi pronunciar verdades es complicado. 

Salir de la "zona de confort" produce tornarse vulnerable, produce inestabilidad, miedo, ansiedad, tristeza e incluso ira. Abandonar las comodidades de la mentira es entrar en una zona más allá de nuestro control. No es fácil, mucho menos para alguien que le es sencillo engañar a la gente (sobre todo con respecto a lo que siente) y además es una perdida de tiempo. En mi caso particular mis verdades suenan más falsas que mis frases inventadas llenas de insanos razonamientos, para mi pronunciar una verdad es algo que no es muy natural y que me aterra, pero cuando lo hago la gente simplemente no cree en mi, tal vez por no entender de donde sale tanta sinceridad en mi, por ende es una perdida de tiempo, energía y verdades. 

¿Y si tenemos las verdades contadas? Hay teorías que dicen que nuestro tiempo de vida está determinado por el número de latidos de nuestro corazón, que tenemos un límite… ¿Podría ser así para el número de verdades que pronunciaremos en nuestra vida? Al igual que nuestro corazón, en la infancia las verdades van a mil y se estrellan contra muros no tan pendientes de nuestras palabras, de pequeños damos verdades crueles, reveladoras, incómodas. A medida que vamos creciendo se van agotando las verdades hasta desaparecer casi por completo, tal vez sabemos su verdadero valor y las atesoramos mejor. Si esto es así ¿Por qué gastar mis verdades en gente que no me cree?… 

Yo no creo en nadie, tal vez por eso nadie cree en mi. Es un juego fácil de jugar pero que sólo deja soledad, va agotando lentamente y consume todo en ti hasta que explotas y necesitas pagarle a alguien por que te diga la verdad, porque en un mundo de mentiras una verdad es una profesión. Y entonces cuando pagas sabes que las verdades son sinceras y forzosas, y no te basta, necesitas a alguien que escuche y pronuncie verdades no por dinero, sino por tener la misma necesidad tuya… ¿Será ese el éxito de las relaciones? Soy pésima para las relaciones así que he aprendido a leer y escribir con una sinceridad aterradora. 

Entonces la ausencia de verdad flota en el aire y las verdades salen con drama, lágrimas o sangre… Es un mundo de mentiras, por eso está si es una verdad. 

A decir verdad no sé como concluir este texto, lo escribí porque estoy molesta con alguien que no cree en mis verdades, tal vez le he dicho demasiadas mentiras y esas también están contadas… Creo que estoy más molesta conmigo por la necesidad que tengo de que crea en mi que con aquel idiota en el que estoy pensando… Igual así leyera esto no va a creerme. El cariño, las verdades y las sonrisas sinceras están limitadas… Y yo estoy aquí gastándolas con personajes de ficción que tal vez existieron y en pensamientos lejanos que se pierden sin cruzar la selva que nos separa. En todo caso no me voy a morir si nadie me cree, siempre me quedarán las mentiras, los libros y Cinnabon. 

Las verdades se pasan mejor con canela y Coca-Cola

(This is the blues- Volume 3)

- Lu

domingo, 16 de febrero de 2014

Chef Ejecutivo

- El man es un cafre y usted una perra.
- Usted también tiene moza. 
- Eso no me quita lo cafre. 
- Vea Goyo, si soy perra o no, es problema mío. 
- No, usted se metió con ese pendejo, también es problema mío. 
- ¿Por qué? ¿Está celoso porque no se lo ha podido culear o es que ese güevón es su novia?
- Susana, el man es el prometido de mi hermana. 

A Susana se le resbaló el vaso de las manos, rebotó en el suelo y se hizo trizas. El preciado ron que este contenía encontró su ruta de escape entre las grietas del piso de madera. 

Yo sólo los escuchaba hablar a lo lejos, para mi lo que pasaba era una mala película proyectada ante mis párpados y la realidad era una mezcla de cigarrillos, pepas y ron. Esa amargura me era ajena, pero un pedazo de mi cerebro seguía funcionando y se preocupaba por Susana. 

Yo sabía que eso iba a acabar mal pero no había calculado la magnitud del terremoto. Sabía que él no la tomaba en serio, sabía que Susana era un juguete y él un idiota que - como todos los idiotas - se cansa pronto de los juguetes. 


Susana había cambiado varias veces de carrera, había sido médica, y había decidido que ayudar a la gente es el don de las personas que les gusta darle sonrisas al público mientras comen con cuchara mierda recién cagada por un desconocido que apesta a miedo. Había intentado economía pero el dinero también sabe a mierda cuando toca estudiarlo sin tenerlo. Finalmente había llegado a gastronomía, donde su platillo favorito era la jugosa verga de uno de los  Chef que se paseaba entre la cocina y las piernas de alguna chiquilla. 

Todos sabíamos que ese chef se había ido a Argentina persiguiendo la hermana de Goyo, porque ella sólo le habría la boca para probar sus platillos y no se había dejado atorar la verga hasta la garganta. Todos sabíamos que Susana lloró la noche en la que él despegó detrás de ese par de piernas recatadas. Todos sabíamos que había vuelto un año después y había invitado a su cocina a por lo menos tres ex estudiantes, entre esas Susana. Pero había algo que sólo Goyo sabía: él y su hermana habían vuelto para casarse en esta ciudad de mierda, donde un español que lavaba baños en un Motel en su tierra es tratado como todo un chef. 

Sé que Susana me buscó en el piso y me abrazó, se acomodó entre mis brazos y lloró. Sé que la atoré a punta de pepas, ron y cigarrillo, y también sé que lo hice porque sabía como es ella una vez se vuela de este mundo. Sé que pusieron música romántica y bailamos, bailamos hasta que el cielo empezó a aclarar y sé que lo vimos cambiar de color en el balcón. 

Sé que le puse la cara mientras mirábamos al cielo y sé que ella metió tiernamente su lengua en mi
garganta, hasta que el odio la consumió y me besó con violencia, con rabia. Y con esa rabia me llevó hasta su cuarto, me arrancó la ropa y me mordisqueó con desespero mientras yo me abría paso entre sus piernas... Y así le hundí una parte de mí, con irá, con las manos amarradas y la boca llena de su clítoris... La volteé, con impaciencia la monté para obligarla a olvidar ese nombre. Todos los nombres.

Desperté, ella no estaba. Se estaba tragando a Sofía a besos en el baño. Sentí rabia, había olvidado a Sofía en medio de las pepas, había olvidado que estaba en el balcón. Entré, me duché y me fui.  

Ellas no querían sentir placer, sólo querían saber que se sentía morir de deseo. Ellas querían saber porque las vergas tenían tanto poder. Sofía se estaba vengando. Susana quería ser, sólo por una noche, el prometido de la hermana de Goyo. 


-Belcebú 

martes, 11 de febrero de 2014

El puré y la salsa de tomate.

No sé cuando fue la primera vez que escuché "First Day Of My Life" de Bright Eyes (http://www.youtube.com/watch?v=zwFS69nA-1w&feature=kp) - No sé muchas cosas de mi vida, tengo una memoria pésima-, tal vez era muy pequeña, tal vez tenía que estrellarme muchas más veces… Tal vez… 

El caso es que esa canción se ha vuelto realmente especial para mi, no sé en que momento pero ahora es muy especial. Seguro todos tenemos canciones así, los artistas las hacen para eso, para que todos sintamos una parte de la canción en nosotros. porque somos egocéntricos, porque creemos que el mundo conspira para hacernos reír… O llorar. 

Hoy soy la persona más egocéntrica del mundo, siento que todo conspira contra mí. Hoy soy egoísta y grosera, no quiero hablar con nadie, pero no quiero hacerme capullo de oruga para mañana ser una linda mariposa… Hoy no creo en cuentos de hadas, en para siempre, en dragones, monstruos y sueños. Hoy no creo en libros de ficción ni comedias desabridas. Hoy no creo en la salsa de tomate. 

El problema de las noches en las que uno no cree es que no tienen emoción, se llenan de esa sustancia pegajosa que resbala en las paredes y lo deja a uno atontado, como después de una migraña o una traba. Esas noches no son las más felices pero por lo general las que le siguen serán tristes, es un mecanismo para evitar realidades aplastantes que sólo le llenan la nariz de melancolía y los ojos de marihuana. 

Hay días en los que uno simplemente se levanta sin creer, en los que todo se mueve por inercia, en los que el chocolate no es dulce y las gomas se deshacen. Hay días para todo, para follar, para leer, para aprender, pero también hay días para nada, días que pasan porque les toca, porque el calendario los obliga, porque si no pasan que va a pasar. Pero los días que uno no cree son como el puré de papa frío, no saben a nada, no se sienten, no se disfrutan. Los días en los que no creo la comida se siente sin sal, el frío no congela y el calor no me aterra. 

Pero los días que creo después de ese día son peores, son fríos, salados, aterradores… Esos días uno siente que está triste porque sí y porque no, por la viejita que cruza la calle, el sol que calienta las plantas, la gente que se ríe… Entonces yo decido dejar de creer, casi permanentemente, porque es más fácil vivir con puré de papa que con un maldito plátano caliente metido entre el culo y
http://www.youtube.com/watch?v=zwFS69nA-1w&feature=kp
un hueco que no se llena ni con sexo.

Estaba yo así, pasando la vida como puré cuando sentí esa canción, en algún momento de la masa de papa ya la había escuchado, pero un día la sentí y recordé lo que era volver a creer, y no me refiero a creer en el amor ni esas cursilerías viscosas, a creer simplemente, a creer en las mariposas, las comedias, las mentiras que nos cuentan los libros y la salsa de tomate. 

Mañana no voy a querer creer, pero en dos días tal vez quiera hacerlo, tal vez escuche esta canción y lagrimee, y moquee y me ponga sentimental. Tal vez me tome una, dos, tres, cuatro, diez cervezas pero voy a seguir creyendo, y eventualmente me voy a dar cuenta que no hay nada tan poderoso como para no creer… Hasta que pase algo más… 

- Lu

domingo, 9 de febrero de 2014

Felices años 20

M:

Algún día irás a buscarme, cuando quieras hijos, boas e iguanas, y seguramente yo seguiré igual, por ahí, dando tumbos por la vida, o tal vez ya haya muerto.

Tal vez por inercia vengas a buscarme, o tal vez tengas una chica mejor frente a ti, con tetas más pequeñas, culo más grande y corazón con menos huecos. Tal vez ella tengo un bonito pelo rubio, rojizo o negro. Tenga ojos claros, los pezones del mismo color y no sea buena en la cama, o tal vez sea mejor. Tal vez ella quiera hijos, un perro, un bonito carro y acciones en el club. Tal vez ella sepa cocinar, coser y planchar, tal vez no le guste la cerveza y no le siente mal el vino. Tal vez sea una ama de casa ejemplar, una excelente profesional, sea muy ordenada y quiera cinco hijos, o seis. 

Tal vez se preocupe por tus caprichos, te compre libros y sacos, no vea Star Wars y esté en contra de la violencia dura y excitante de Tarantino. Tal vez se acuerde de todas las fechas importantes y tenga bonitos detalles contigo, se levanté temprano, se maquille, haga tu desayuno y se arregle el pelo. Tal vez te abrace cuando se lo pides y sea más importante para ella el abrazo después que el orgasmo antes. 

Y tal vez por eso, por ser tan perfecta, no la quieras. Tal vez me recuerdes con 20 años. Tal vez quieras organizarte con alguien que te desorganice la vida, para no sentir emoción sólo cuando eyaculas, para sentirte roto, para sentirte bien estando mal. Tal vez quieras organizarte con alguien que no le importé dormir con una iguana en la carpa, que odie los tacones y le guste el barro. Tal vez quieras a alguien que sepa la diferencia entre un perro y un Wokiee, y entre Hércules Poirot y Sherlock Holms. Tal vez busques a alguien roto, extraño, complicado... Alguien que llore porque le tiene eterno asco a su lengua, que se levanté a las doce del día buscando desayunar Vodka con jugo de naranja y se acueste a las 4 de la mañana después de tomar cerveza y buscar ranas en caños. Tal vez quieras a alguien que se muera por la ciencia y odie a la gente, alguien que sólo pida que la consientan cuando tiene cólicos y quiera tratar de programar. Tal vez no te guste el vino con gaseosa y te canses de arrumar tantos libros, pero tal vez eso no lo pienses cuando vengas a buscarme. 

Tal vez quieras a alguien no tan perfecto, alguien que no sea como esa que te solías comer que no se moría por nada, esa que sólo quería pasar los días o esa que le dolía la realidad de la gente. 

Tal vez no vivas el sueño americano junto a mí, no sepa hacer pasteles y nunca tienda bien la cama. Tal vez me ponga brava por cosas como que no me corre un programa o que no me dejan colectar especímenes para investigación. Tal vez me frustre porque se me olvidan los nombres de los bichos y no me acuerde de cuando me buscaste.  Pero si me buscas te prometo que eso va a seguir siendo así, no voy a gastar millones en llenar mi armario pero tal vez necesitemos una nueva biblioteca. No haré dieta y posiblemente no deje el cigarrillo, pero tampoco voy a dejar de decirte mentiras en las verdades.

Lo único que podría cambiar sería aprender a confiar, aprender a hablar contigo y tal vez  no ponerle a la boa tu nombre.  

-S. 

Lejos

Volvió a leer el cuento corto. Ya lo sabía de memoria, pero le gustaba vivir en una vida que no era de ella. Cerró los ojos y se imaginó all...