sábado, 13 de septiembre de 2014

El cementerio de cometas

El miedo es la respuesta natural a muchas cosas, nos mantiene vivos y es sano... 

Estoy asustada... Estoy asustada porque llegué  a donde quería llegar, porque las cosas salieron bien, porque lo logré. Estoy asustada porque no soy la persona que quería ser cuando empecé pero soy la que construí todo este tiempo. Estoy asustada por no poder esforzarme más, por no poder cambiar nada en este momento. 

Estoy asustada por no haber quedado embarazada, en un centro de rehabilitación o en algún lugar donde la ciencia es basura. Estoy asustada por ser la bióloga que quería y por haber avanzado tan rápido -tengo 21 y ya soy profesional- ... Cuando el avión despega, el momento inmediatamente anterior a coger vuelo siempre me dan nervios, desde que era pequeña; mi mamá dice que es porque no estoy acostumbrada a ir tan rápido y sólo en tierra se siente, pero volando también voy rápido y no lo siento.Aterricé hace unos meses y ahora tengo que volver a despegar y siento miedo por volver a hacerlo, estoy aterrada pero estoy feliz porque lo hice. 

Hoy no me entiendo, estoy tan cerca y me siento tan asustada, nunca había llegado tan lejos pero los aviones no tienen reversa y así pudiera, no volvería. 

Tal vez mi miedo es tomar el avión equivocado pero en la vida no hay correcto ni equivocado. En biología nos enseñan que las cosas no son buenas ni malas, bonitas ni feas, sólo son. Así que hoy voy a proponerme no arrepentirme de nada. Hoy soy sólo yo enfrentando mis imposibilidades. Hoy va a ser un día memorable y voy a recuperar la semana que perdí lamentándome. Hoy me voy a montar en el avión y si no aterrizamos donde hoy quería no será malo, ni bueno, sólo será. Hoy soy invencible, también soy inmensamente feliz, así esté lagrimeando. 

Hoy lo voy a lograr por toda la gente que no pudo, por todos los que conocí y por lo que me enseñaron. Hoy amanecí aterrada pero sé que puedo, porque siempre he podido y porque esto no es más grande que yo... En realidad no es tan grande... 

Hoy ya no vuelo en cometa, vuelo en avión. 

-Lu 

miércoles, 13 de agosto de 2014

22:15


Sofía
Es increible como cambian las cosas de rápido ¿no?

Pablo
¿Qué cosa?

Sofía
Todo
Las cosas que a uno le importan
Pablo 
¿Por qué lo dices?

Sofía
Porque estaba leyendo lo que escribo
Yo escribo de cosas que me importan
Pero hay cosas que me importaban el 11 de febrero y hoy ya no
El 11 de febrero escribí: "Mañana no voy a querer creer, pero en dos días tal vez quiera hacerlo, tal vez escuche esta canción y lagrimee, y moquee y me ponga sentimental. Tal vez me tome una, dos, tres, cuatro, diez cervezas pero voy a seguir creyendo y eventualmente me voy a dar cuenta que no hay nada tan poderoso como para no creer… Hasta que pase algo más…"
Acababa de pasar algo triste en mi vida… Pero no sé bien que fue

Pablo
¿Y ya no te parece grave?
Mmmmm

Sofía
No, ni siquiera puedo recordar bien que era

Pablo
¿Qué podrá ser?

Sofía
Es que a finales de enero me pasaron varias cosas
Pero a finales de enero sabía que no iban a importar en un tiempo y ya no las recuerdo

Pablo
Sí, es muy loco como las cosas dejan de importar
Sofía
Es más loco como nos importan tanto…

Pablo
Es cierto
Mira que hoy Carla me dijo "lo pillé el jueves".

Sofía
¿Y te importa?

Pablo
No, ya no

Sofía
Lo siento, fue mi culpa

Pablo
No importa





martes, 12 de agosto de 2014

Los prejuicios de La bestia humana

Sofía tenía la creencia que se podía conocer a una persona por la respuesta a la pregunta "¿cuál es tu libro favorito?"... 

Las personas que responden inmediatamente la pregunta son aquellos que no tienen corazón, o biblioteca... Son personas que han leído poco y amado mucho por razones equivocadas y superficies brillantes. Los que afirman no saber son más sensatos, saben que hay infinitos universos en la mente de los escritores y que, al igual que el amor verdadero, podrían no conocer nunca a su libro favorito, sin embargo tienen opciones. Finalmente están los que no dicen nada, se conforman con un "no sé" pero tienen perfectamente claro sus películas favoritas y probablemente sólo coman palomitas con sal por miedo a probar el caramelo. 

Eran las 8 p.m. Sofía comía con su nuevo descubrimiento una hamburguesa grande con papitas agrandadas. Sofía no suele comer tanto, pero sabía que el viaje iba a ser largo. Se refería consigo misma a él como "su nuevo descubrimiento" porque había roto todos sus paradigmas, había hecho añicos sus reglas y se sentía feliz de conocer a alguien que no encajara en sus prejuicios,él la hacía ser mejor persona. 

Salieron a las  8:30 p.m., Sofía no maneja así que iba apenada porque no podía relevarlo en caso de que él se cansara. La probabilidad de perderse era alta, una carretera destapada, que de vez en cuando desaparece como si un gigante hubiese mordido sus bordes, poco transitada, poco señalizada, un pueblo que no aparece en la señalización. Una neblina tenebrosa se posaba sobre el carro de vez en cuando, pero a él  parecía no importarle, sonreía cada vez que Sofía cantaba estupideces y le decía "tranquila" cada media hora. 

Una noche hermosa, luna llena, estrellas con luz tenue al lado de la esfera blanca gigante que ha hecho soñar a millones... Era un sueño... Un sueño tétrico. 

Uno, dos, tres cigarrillos con sonrisa picara antes de desayunar. Un día soleado, demasiado para no ser incómodo caminar con botas pantaneras y camisa. El camino lleno de piedras y lodo, pájaros cantando y reptiles burlándose de la lentitud de los monstruos de botas de caucho. 

Una, dos, tres mil gotas de agua caían en la quebrada. Sofía, tan ágil en el agua como una roca se negaba a entrar del todo, él con su sonrisa perpetua la llevó hasta la espuma que golpea las piedras con ferocidad infinita. Uno, dos, tres cigarrillos sobre una roca mientras las espaldas se quemaban. 

Mil piquetes de zancudo se acumulaba pero el olor a hierba quemada hacia ameno el rato. La noche no es silenciosa en el campo. Él  bajó un pedacito de estrella, la puso en una barra y la encendió, el efímero placer de las barritas de pólvora que parecen arder por siempre. Las noches mágicas siempre tienen algo de luz. 

Parecía saber el punto exacto donde Sofía explotaba, sabía donde pinchar para volverla una niña de 5 años persiguiendo sueños en las montañas, parecía saber como abrazar y que responder para permitirle a Sofía ser todo lo inmadura posible. Sabía donde oprimir para sacar la felicidad e inocencia, para llenarla de fantasías y mundos irreales llenos de personajes de fábulas… Parecía saber con toda certeza como hacerla explotar y dejarla dormida junto a él.

La luna en un atardecer es irreal, su irrealidad depende del color naranja de las nubes que la rodeen. Las ranas pasan la carretera para saludar a los viajeros que las añoran... O para escapar de ellos. En todo caso son iguales de irreales a la luna rodeada de nubes naranjas. 

La bestia humana... Imposible saberlo, Sofía no podía conocerlo sólo con su respuesta. Contestó sensatamente, lo  pensó con cuidado y respondió "en este momento, La Bestia Humana". Imposible saber si era una interesante decisión, era un libro que Sofía no había leído... Un libro que quería leer, pensar, sentir, besar.

A veces las cosas que no conocemos son irreales. 


- Lu

miércoles, 6 de agosto de 2014

Pap pap

Una fría noche, Terry la tortuga estaba nadando por su hermoso estanque, quejándose de su oscuridad, estaba cansada de verse rodeada de gente que la quería, de no tener emoción, de no saber como es extrañar, sentir miedo, desesperarse… Era una tortuga muy joven y melancólica, soñaba con épocas extrañas e intangibles, estrellas de luz vieja que posiblemente habrían visto nacer a ese estanque. 

Esa fría noche, bañada con luz vieja de nuevas estrellas un ser espantoso adentró sus extremidades en el estanque, no tenía escamas como Terry, era suave y caliente, sin embargo la tortuga melancólica estaba con ánimos de conocer las distintas formas de la muerte y no nadó, se pasmó frente a la gigante y horripilante bestia y sacó la cabeza para observarle mejor. Se erguía como los árboles y los pastos, tal vez necesitara de la luz del sol para guardar su calor, tenía extraños y diversos colores en la piel. Tomó a Terry en la punta de sus delgadas extremidades y la introdujo en una cápsula transparente y suave. Ese día Terry conoció el terror. 

Pasaron varios días donde Terry veía a través de la cápsula cambiar el paisaje, la introdujeron junto con varias criaturas en un objeto gigante que se movía a gran velocidad y ese día Terry conoció el frío de verdad. 

Llegó a un frío lugar gris, lleno de árboles cuadrados con diminutas lucecitas que se agolpaban por todos lados, "El lugar más frío del planeta" pensó. Se avergonzó de si misma al darse cuenta que su corazón estaba lleno de emoción, saltaba como una pequeñísima rana en un caparazón duro, podía escucharlo… Se preguntó si las criaturas podrían escucharlo también. Fue depositada en una cápsula cuadrada de cristal, llena de rocas y agua tibia, era más hermosa que su estanque, iluminada, con piedrecitas de coloresEstaba lejos de ese lugar llamado "casa", estaba feliz. 

Sólo unos días después empezó a extrañar a sus amigos y familia, las Tortugas que se encontraban fuera de la urna sólo la imitaban, pero no hablaban con ella ni eran amables, tal vez querían verla triste, tal vez no les importaba… Darse cuenta de su reflejo fue un proceso doloroso, pasó de la inquietante indiferencia de otros seres a la desesperanzadora realidad de verse sola en una hermosa urna de cristal. Su desolada existencia se tornaba aburrida y su única compañía era la criatura fuera de la urna que paseaba de aquí para allá a horas extrañas, tomando objetos extraños y dirigiendo una cálida pero aterradora mirada de vez en cuando.


Pap pap sonaba tras una roca, pap pap se repetía constantemente. Terry decidió mirar, tal vez encontraría una mini criatura que le enseñara como volver a casa. Escaló varias veces las grandes rocas que se interponían, una y otra vez cayó a las profundidades de la impecable urna de cristal,. Tardó tres días en encontrar la determinación suficiente para escalar las rocas hasta no caer… Y allí, en la esquina de la urna de cristal vio una curiosa piedrita naranja con extraños palitos a su alrededor moviendose:

http://www.naturahoy.com/sites/default/files/styles/large/public/field/image/cangrejo.jpg
- ¿Qué eres?- Preguntó la curiosa y ahora poco melancólica tortuga. 
- Soy un cangrejo, mi nombre es Sebastián. 
- Que nombre tan horrible ¿Quién te lo ha puesto?- 
- Las criaturas, y por lo que sé tu debes ser Terry. 
- ¿Terry? que ridículo, de donde vengo no necesitamos nombres, sólo necesitamos saber quienes somos. 
- ¿Qué eres? - Preguntó Sebastián con timidez. 
- Una tortuga - Afirmo Terry orgullosa. 
- ¿De donde vienes? 
-Eh… No lo sé, estaba en un estanque y las criaturas me trajeron y… ¿Tu de donde vienes?
- Del río. 
- ¿Por qué haces ese ruido tan molesto? 
- Así somos los cangrejos. 
...

Con el tiempo Sebastián y Terry se hicieron amigos, compartir toda una vida en una pequeña urna de cristal no les dejaba muchas opciones. Terry era muy voluntariosa y caprichosa, pero alegraba las tardes del introvertido cangrejo. 

Pasaron 3, 4, 5 horas y la criatura no llegaba a alimentar a Terry… Pasaron 7,8,9 horas y Terry moría de hambre. 

- Comete una de mis patas. 
- ¿Cómo se te ocurre? Te dolerá. 
- No me duele , soy un cangrejo fuerte… Es normal que perdamos las patas a lo largo de nuestra vida. 
- Muchas gracias, pero no acepto sobras de los cangrejos… 
- Pap pap
- Moriré de hambre.
- Te di una solución.
- No… Sería la segunda vez que como una pata tuya. 
- Tendía 4 más, sería como tu. 
- No estoy dispuesta a morir de hambre. 
- La criatura se olvida cada vez más seguido de nosotros. 
- Moriré de hambre.
- No dejaré que ocurra. 
- Necesitas tus cuatro patas. 
- Seré como una tortuga coja, además tengo mis pinzas, puedo usarlas como patas. 
- ...
Pap pap
… 
- La criatura no nos quiere ¿Verdad? 
- ¿Por qué lo dices?
- Nos saca de nuestras casas, nos encierra en una urna y nos deja morir de hambre. 
- Aún tengo patas. 
- Las necesitas. 
- No las necesito, no tengo que moverme mucho. 
- Yo cuidaré de ti, lo prometo.
- Pap pap
- Me siento sola. 
- Jamás me habías hablado. 
- Es porque me siento sola. 
- Tu forjaste tu propia suerte. 
- Tenía hambre. 
- Pudiste esperar.
- No podía esperar más. 
-Te preferiste sobre él. 
- La naturaleza se trata de eso. 
- Entonces estas condenada a estar sola… Él también hacía parte de la naturaleza, te amaba tanto, no luchó. 
- No me amaba. 
- Si pone su bienestar sobre el tuyo, es amor. 
- Eramos muy distintos. 
- Y él hizo todo lo que pudo por hacerte feliz. 
- Criatura… ¿Cuándo vas a devolverme a mi estanque?. 
- Tu estanque ya no existe, los humanos somos como las tortugas y matamos el estanque. Este es tu nuevo hogar.
- A veces escucho el pap pap
- Yo también lo extraño, y a mi nunca me amó.


Era una criatura solitaria la que había adoptado a la tortuga, silenciosa, introvertida y melancólica. Si hubiera conocido a la tortuga en otra vida probablemente habría sido devorada. 

- Lu 

domingo, 20 de julio de 2014

M:

No te entiendo, nunca te entendí… Aún ahora creo que no puedo entenderte. Tal vez éramos muy distintos, tal vez nos volvimos distintos para no encajar y sólo tener una bonita historia que contar.Pensábamos distinto y yo siempre te juzgue por eso, ahora entiendo que no debí hacerlo. Nunca quisiste nada malo para mí, y quiero que sepas que yo tampoco. Muchas de las cosas que hice y que ahora hago no tienen sentido, como no confiar en ti... Hiciste todo lo posible porque así fuera y aún así no pude, o tal vez sí… Es importante que lo sepas, al final lo logré, confié en ti, total y ciegamente. El problema (para mí) no fue que me hubieras dicho mentiras sino que hubieras omitido la verdad… Te quería, muchisimo. Aveces aún lo hago, mientras pienso como habría sido todo si me hubieras pedido cambiar.

Accediste a mis reglas con tu estupidez característica (Sí,sí, eres estúpido), tal vez si no lo hubieras hecho no habríamos pasado tan hermosos momentos, pero ahora eso nos está separando. Lenta y dolorosamente voy creando un abismo entre los dos que siento que no puedo cruzar. No quiero morir, no aún… En “El regreso del joven príncipe” mencionaban “Debe ser triste no ser amado… Es peor no poder amar”, no creo que con “amar” se refieran al amor para siempre de las películas de princesas, lo siento más como el hecho de no poder construir algo sólido, no poder confiar, no poder sonreír sin pensar que la otra persona tiene segundas intenciones.

Hoy me pareces más transparente que nunca, hoy me duele diferente. No es un dolor punzante en la mitad de mi cabeza, ni un vacío en el corazón… Es más como una molestia agradable, como mirar a contraluz la persona que quieres, como levantarse con guayabo después de una noche hermosa… Es eso, guayabo, resaca, lo que debemos pagar después de vivir algo memorable.

Espero que tus recuerdos no se me borren. Sé que tengo pésima memoria pero -al menos hoy- siento que dejaste algo en mí que es imposible de borrar, así suene cliché. Tal vez por eso es un cliché, las personas lo sienten y no saben como expresarlo… Es como si el corazón fuera una bolita de tela con algunos alfileres, eso suena menos romántico pero menos cliché y un poco más parecido a la realidad… Tengo un alfiler con tu nombre y lo atesoraré mientras mi memoria lo permita.

Me siento lista para seguir adelante, creo que no tengo tanto miedo como hace unos meses… Me siento lista para dejar que alguien me rompa el corazón y lo debo a ti. Lamento que no seas tú de nuevo (ya lo hiciste y nunca tuve el valor de admitirlo, eras parte de mi insomnio)… Tal vez… Aún no sé quien pueda acercarse lo suficiente para permitírselo, permitírmelo. Espero que para ese momento ya no sienta un poquito de ti cada mañana y cada noche.

Decir que te quise muchisimo ahora suena como una mentira, aún te quiero, sino no estaría lagrimeando. Haces parte de mi vida y voy a recordarte como un ser dulce, inteligente y payaso… No como el patán que eres cuando estás molesto conmigo.

No quiero perder a un gran amigo.

Gracias, desde lo más profundo de mi corazón.

Y hoy -sólo hoy- te digo vuelve… Tal vez más adelante… Tal vez mañana… Tal vez nunca más.

-S.

P.D.: Habría deseado disfrutar más tus cortinas.

viernes, 18 de julio de 2014

Fracasar por lo alto.

La vida no es lo que uní espera, nunca. Los planes que se cumplen siempre tendrán un problema, a corto o largo plazo y los que no salen son el común denominador. 

Cuando Sofía nació sus padres juraron darle el mejor futuro posible, después vino la depresión del 99, así que el mejor futuro de Sofía se convirtió simplemente en un futuro que tuvo que compartir con un recién nacido que redujo el presupuesto del futuro de Sofía y vació las cuentas de sus padres. A cambio de todo el dinero ahora Sofía cuenta con un adolecente que para este momento podría ser su mejor amigo. 

El tiempo pasa y uno no puede simplemente existir y ya, tiene que matarse entre la selva de papeles, cuentas y deudas para comprar comida que otros animales obtienen sólo caminando un poco. "Las reglas del juego no son así, Sofía. Existir tiene un precio que debe poder pagarse". Esos comentarios ya no la afectaban, estaba decidida a volver a ser feliz, al morir Arturo había muerto un pedazo de ella, un pedazo minúsculo que se llenaba con ocio y diversión… Volver a ser feliz, esa había sido su meta, imaginó que podía pagar ese precio y entro a la universidad decidida a encontrar la felicidad. 

Por años estudió con más pasión con la que se puede besar a un hombre o celebrar un gol, por años la felicidad tenía ese sabor de estrés y tinto a las 3 a.m., tenía la felicidad en sus libros, sus apuntes, su cerebro, había atrapado la felicidad. 

Esa metáfora de autosuperación que dice que la felicidad es como una escalera es verdad, se sube con esfuerzo y se camina sobre la felicidad hasta que se acaba el camino y uno se va de culo y tiene que volver a subir. 

Sofía se fue de culo meses antes de graduarse, el plan había llegado a su fin ¿Y ahora qué?. "Debí estudiar una carrera comercial" se ha dicho por los últimos cuatro meses. Ese no era el plan, el camino era ilimitado, el camino de la felicidad no tiene fin. 

A Sofía, como a muchos los jodió la imaginación. Si uno sólo puede ser feliz haciendo lo que le gusta entonces debe aprender a modificar sus gustos. Esto no es un cuento con un final feliz ni una novela donde la mayor preocupación es el amor de tu vida, esto es la vida real, tan cruda y desgarradora como puede imaginarse. Esto es la razón de que los genios se vuelen los sesos y los idiotas se sientan bien. 

Lentamente el mundo real se traga la felicidad y la convierte en necesidad de adquirir objetos, miles de objetos, millones… Y la felicidad se pierde… 

Sofía va a tener que pagar un precio muy alto por creer que la felicidad se encuentra en los libros y no en el dinero, después de todo ¿Qué compra los libros?. A eso se le puede llamar fracaso por lo alto, conoció la felicidad, el fin de la escalera y el fin del camino, se cayó desde lo más alto y se le partió la sonrisa. 

Tal vez si todas las historias terminaran mal, todos estaríamos preparados para comer la mierda que nos ofrece el mundo adulto. 

- Belcebú

Lejos

Volvió a leer el cuento corto. Ya lo sabía de memoria, pero le gustaba vivir en una vida que no era de ella. Cerró los ojos y se imaginó all...